El Instituto de las Mujeres publica su informe anual «Principales Indicadores Estadísticos de Igualdad 2026» destacando las principales brechas hacia las mujeres.
En relación con las excedencias por cuidados, el informe muestra una persistente desigualdad en la asunción de cuidados no remunerados, donde las mujeres siguen siendo las principales usuarias de las medidas de conciliación:
-Cuidado de hijos/as: En 2024, el 87% de estas excedencias fueron solicitadas por mujeres. Aunque ha habido un ligero aumento de 0,1 puntos respecto a 2023, la cifra ha bajado 3,9 puntos si se compara con el 90,9% que representaban en 2019.
-Cuidado de familiares: La brecha es algo menor pero sigue siendo muy elevada, con un 75% de solicitudes femeninas en 2024.
-Impacto en la actividad: El 85,7% de las mujeres inactivas citan las «labores del hogar» como causa principal de su situación, frente a una cifra residual en hombres.
En el epígrafe de empleo y ocupación, el mercado laboral español continúa presentando rasgos de segregación y diferencias en la tasa de actividad:
-Tasa de actividad: Existe una brecha de 9,55 puntos; mientras la tasa de actividad de los hombres es del 63,84%, la de las mujeres se sitúa en el 54,29%.
-Segregación horizontal: Las mujeres se concentran en sectores feminizados como el empleo doméstico (87,8%), actividades sanitarias y de servicios sociales (78,4%) y educación (70,5%). En contraste, su presencia es mínima en sectores como la construcción (10,3%).
-Parcialidad: El empleo a tiempo parcial tiene rostro femenino: el 72,8% de las personas con esta jornada son mujeres. Además, el 92,4% de quienes alegan «cuidado de niños o adultos» para tener jornada parcial son mujeres.
En el lado opuesto se encuentra el desempleo, y a este respecto el informe destaca, como a pesar del descenso general del paro, la brecha de género se ha mantenido o incluso ampliado ligeramente en el último periodo:
-Tasa de paro: En el cuarto trimestre de 2025, la tasa de paro femenina fue del 11,24%, frente al 8,76% masculina.
-Brecha de género: La diferencia entre ambos sexos se sitúa en 2,47 puntos, habiendo aumentado 17 centésimas respecto al año anterior (2,31 puntos).
-Edad: La mayor brecha se registra en el grupo de 50 a 54 años, donde el paro femenino (9,92%) duplica prácticamente al masculino (5,03%).
En lo que respecta a los salarios y las pensiones, la desigualdad económica se manifiesta tanto durante la vida laboral como en la etapa de jubilación:
-Brecha salarial: Según la Encuesta de Estructura Salarial de 2025, el salario medio anual de las mujeres es de 25.591 €, lo que supone solo el 84,3% de los 30.372 € que perciben de media los hombres.
-Cotizaciones: La base de cotización media femenina es 335,88 € inferior a la masculina.
-Pensiones: La brecha es aún más profunda al final de la trayectoria vital. La pensión media total de las mujeres (1.086,62 €) equivale únicamente al 68,9% de la de los hombres (1.576,20 €). En las pensiones de jubilación, la cuantía femenina representa el 70% de la masculina.
El informe recoge muchos más indicadores estadísticos de gran interés y se puede acceder al documento completo a través del siguiente enlace: ACCEDER.
