UGT recuerda la importancia de adaptar el trabajo a las mujeres con menopausia

En el Día mundial de la menopausia, 18 de octubre, el sindicato insta a diseñar protocolos y procedimientos de vigilancia de la salud incorporando la perspectiva de género.

Las mujeres deben contar con puestos de trabajo adaptados que les permitan desarrollar su actividad de forma que no perjudique su salud, como establece el artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL). La empresa debe adaptar el trabajo a la persona y tener en cuenta  por tanto las circunstancias particulares que afecten a cada persona trabajadora.

La salud femenina, tanto la que afecta a los temas relacionados con la menstruación, así como la etapa de la menopausia, siguen siendo un tema tabú en las empresas y los centros de trabajo, negando la evidencia de las reacciones que tienen estas cuestiones sobre la salud física y mental de las mujeres.

La mayoría de las mujeres pasan por este proceso natural entre los 44 y 55 años de vida (la media se sitúa a los 51 años), por este motivo, durante parte de su vida laboral, pueden necesitar adaptaciones en el entorno laboral que le permitan desarrollar su actividad sin perjudicar a su salud.

Los síntomas físicos más frecuentes asociados a la menopausia, descritos por la Organización Mundial de la Salud, son sofocos o sudores nocturnos, transpiración, palpitaciones y sensaciones agudas de malestar físico, pero también problemas cardiovasculares, dificultades para dormir o insomnio, dolores articulares y osteoporosis. Entre los síntomas psicológicos más destacados estarían los cambios en el estado de ánimo, depresión y/o ansiedad, dificultad para concentrarse, cansancio, irritabilidad y ansiedad.

El 88% de las mujeres presentan síntomas y el 25% padecen síntomas severos, aunque dichos síntomas pueden presentarse con diferente intensidad en cada mujer o pueden no presentar síntomas.

Desde UGT Aragón queremos recordar la importancia de diseñar protocolos y procedimientos de vigilancia de la salud incorporando la perspectiva de género. Quienes son profesionales sanitarios responsables de los reconocimientos médicos pueden incorporar recomendaciones o condicionar la aptitud para el trabajo en función de los síntomas o necesidades que tenga la trabajadora y los Planes de Igualdad pueden recoger o poner el foco en estas cuestiones de seguridad y salud laboral que hasta ahora se han tratado, cuando se ha hecho, de una forma transversal.

Algunas recomendaciones sobre las condiciones laborales para las mujeres durante la menopausia de la Sociedad Europea de Menopausia y Andropausia, (EMAS), se resumen en las siguientes:

  • Controlar la temperatura de los centros de trabajo proporcionando siempre espacios adecuados para beber agua o refrescarse. Las temperaturas adaptadas pueden reducir de forma significativa los sofocos provocados durante la menopausia.
  • Contar con horarios de trabajo flexible. Esta medida permitiría a las mujeres trabajadoras organizar mejor su día y adaptar su ritmo de trabajo cuando el insomnio y el cansancio sean más intensos.
  • Garantizar un acceso fácil a los baños, su número debe estar bien dimensionado en relación al número de trabajadoras en la empresa y ellas deben poder acceder siempre que lo necesiten. Durante los primeros años de la menopausia, el periodo es irregular y puede existir un sangrado abundante por lo que la existencia de baños cercanos y suficientes en el lugar de trabajo proporciona comodidad y seguridad en relación a su higiene a la trabajadora además de reducir los tiempos de espera.
  • Si se utilizan uniformes o ropa de trabajo especial, deben utilizarse tejidos ligeros y transpirables.
  • Sensibilizar y formar sobre la menopausia a todos los niveles de la organización, incluyendo los delegados y las delegadas de prevención para que conozcan cómo deben actuar si se les solicita ayuda.
  • Abordar los riesgos psicosociales de las personas de la organización en general, y de las mujeres con menopausia en particular. Reduciría los riesgos de padecer trastornos del estado de ánimo, depresión, cansancio y ansiedad.
  • Implantar políticas, procedimientos y programas específicos sobre la menopausia, realizando actividades de formación y sensibilización a las personas trabajadoras.

Las propuestas deben ser adaptadas a cada sector y cada actividad que realicen las mujeres, estudiando e implantando medidas adaptadas a la realidad de cada organización y sobre todo de cada mujer trabajadora, y deben ser recogidas con carácter general en los planes de igualdad de las empresas.