¿Sabías qué las mujeres incorporaron el carrito de la compra en correos como mejora en la manipulación de cargas?

La incorporación de mujeres a sectores productivos donde no estaban representadas ha mejorado las condiciones laborales.

Un ejemplo lo tenemos en la sustitución de las carteras de reparto del correo postal por el carro amarillo, que hoy en día nos parece habitual. La incorporación de las mujeres al servicio de reparto de correo se produjo en el año 1981. Hasta entonces solo se encontraban mujeres carteras en el servicio rural. Una de las pruebas de la oposición de acceso era recorrer una determinada distancia con las tradicionales carteras de cuero con veinte kilos de arena.

Hacia mediados de los años ochenta algunas mujeres carteras comienzan a usar sus carritos de la compra para realizar el reparto, a pesar de que no estaba homologado ni era oficial su uso en la empresa de Correos; posteriormente Correos incorpora ese modelo de carro de reparto a su normativa y se normaliza su uso, pasando a ser obligatorio con diversas mejoras (de dos ruedas se pasa a cuatro, etc.).

Delegadas de Correos manifestaban que bastantes hombres no usaron el carro de reparto hasta que su uso no fue oficial y obligatorio y aun entonces con bastante reticencia.

Fuente: extraído de «Riesgos laborales e identidad». Josetxu Riviere Aranda