El informe “El rol de la mujer en la empresa española”, publicado por Registradores de España, analiza la presencia de las mujeres en las empresas españolas desde una doble vertiente, en los puestos de liderazgo y en su rol como trabajadoras.
De entre todos los aspectos destacables del informe, se señala que aunque las mujeres tienen una presencia notable como trabajadoras, su representación en los equipos directivos sigue siendo muy limitada.
Así, en las sociedades mercantiles españolas, las mujeres ocupan solo uno de cada siete puestos en los órganos de administración, con una mayor ausencia en las sociedades limitadas (tres de cada cuatro sin mujeres) que en las sociedades anónimas (dos de cada tres sin mujeres).
Los sectores con mayor participación de mujeres en órganos de administración son educación (28,2%), hogares que emplean personal doméstico (27,8%), otros servicios (27,5%), actividades sanitarias y servicios sociales (27,2%) y actividades inmobiliarias (21,9%).
La igualdad de género en el ámbito laboral no solo es una cuestión de justicia social, sino también un factor clave para el crecimiento económico sostenible y la construcción de una sociedad más justa.
En lo que respecta al empleo femenino, en la plantilla de las empresas, las mujeres representan poco más de un tercio del empleo en las PYME españolas, con mayor presencia en las microempresas (37,4%) y menor en las pequeñas empresas (32,6%). En las grandes empresas, el empleo femenino alcanza el 44,1%.
En cuanto a los sectores de actividad, los hombres dominan la industria, principalmente la industria extractiva, la construcción y el transporte, mientras que las mujeres predominan en sectores como hogares que emplean personal doméstico (83%), actividades sanitarias y de servicios sociales (75%), y educación (66%).
En algunos sectores como la hostelería y las actividades administrativas hay un mayor equilibrio de presencia entre mujeres y hombres.
El informe concluye que, a pesar de los avances en la presencia femenina como trabajadoras, aún queda un largo camino para alcanzar la paridad en los niveles de dirección en las empresas españolas.
