El sindicato destaca el papel fundamental de las mujeres rurales y reclama medidas para combatir la desigualdad laboral y social, mejorar el acceso a los servicios públicos y avanzar en la igualdad de oportunidades, en un 2026 declarado Año Internacional de la Agricultora.
La Asamblea General de Naciones Unidas declaró en 2007 el 15 de octubre como Día Internacional de las Mujeres Rurales, cuya celebración tiene lugar en vísperas del Día Mundial de la Alimentación.
El diagnóstico elaborado por FADEMUR en el informe «Mujeres rurales. 20 años avanzando en igualdad» identifica tres características de la realidad rural: el envejecimiento de la población, la masculinización y la pérdida de población joven. Esta situación debe analizarse de forma integral, teniendo en cuenta las mayores tasas de inactividad de las mujeres, el reparto desigual de las tareas de cuidados y la ausencia o insuficiencia de servicios públicos de proximidad. Estos factores también pueden aumentar la vulnerabilidad de las víctimas y supervivientes de la violencia machista.
Según datos de FADEMUR, las mujeres que trabajan en el sector agrario español con contratos indefinidos ganaron en 2023 un 3,2% menos que los hombres, una brecha que aumentó hasta el 7,6% en las mujeres con contratos temporales.
La discriminación y desigualdad por razón de sexo se extienden también a todas las esferas en el medio rural, desde las tareas domésticas y cuidados de personas hasta la digitalización. Por ejemplo, en el tema del cuidado de la infancia, FADEMUR señala, utilizando datos de últimos informes oficiales, que las mujeres rurales dedican casi 5 horas y media a esa actividad, mientras que los hombres apenas pasan de las 2 horas.
En cuanto al uso de tecnologías, las mujeres suponen el 42,4% de las personas que utilizan este tipo de tecnología en los pueblos, mientras que en los hombres es el 57,6%.
